
El azar es la incapacidad de entender el orden de los acontecimientos.
La suerte la entiendo como la experimentación de acontecimientos favorables para un individuo.
La buena o mala suerte, no existe, son acontecimientos que suceden, directa e indirectamente relacionados e influidos por nuestras elecciones y las elecciones de los demás con los que estamos interconectados.
Pero todos los acontecimientos, todas las situaciones tienen un orden y un sentido; el hecho de formar parte de la existencia les otorga un valor, un peso específico en las secuencias futuras del devenir. Una influencia irrenunciable en los acontecimientos a suceder.
Ser consciente de su poder de influencia futura es ser consciente de su impacto y cómo nos afecta y afecta a nuestras elecciones y, por tanto, a nuestro futuro.
Nada es así, Caos. Nada es Azar.
Todo está inextricablemente unido a todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario